Una despedida puede ser otra continuación
Evita encuentros privados “para cerrar”, sexo de despedida o promesas de volver cuando cambie tu situación. La ambigüedad mantiene la triangulación.
Si existe trabajo compartido
Limita el contacto a tareas, canales y horarios profesionales. No uses la obligación laboral para conservar intimidad emocional.
Si temes amenazas o exposición
No respondas con amenazas. Conserva comunicaciones legítimas, protege cuentas propias y busca asesoría local si existe acoso, extorsión o difusión íntima.
Termina porque eliges detener el daño, no porque “te descubrieron” o porque otra persona te obliga.
